Cada día te dan más y más trabajo, no miran que puedas asumirlo. Te hacen mentir en auditorias sobre la cantidad de trabajo. Si le dices a tu superior directo que no puedes con todo el trabajo que tienes te dice que tus compañeros están igual y se queda tan ancho. La mayoría de médicos te tratan como a un ser inferior, los coordinadores duran tan poco que a menudo tienes que explicarles tú el trabajo y no te pueden solucionar las dudas que puedas tener. A los dos meses de entrar puede que ya seas el más experto de tu grupo. La política del VHIO es ahogarte a trabajar. Si el trabajo se va haciendo ya les va bien, no importa que digas que no puedes más y te estás quemando. Me he sentido muy poco valorado y muy machacado. El jefe directo no es nada profesional y funciona por amiguismo, si le caes bien te ayuda, sino no. Hay mucha rotación de gente porque te sobre explotan tanto como pueden, y los grandes jefes no saben ni que existes, ni lo que necesitas, ni a qué te dedicas. Terminé muy quemado y sin ninguna ayuda.