Lo mismo que hace posible que trabaje con un equipo de todo el mundo es lo que plantea el reto más difícil, y es que todos estamos en zonas horarias diferentes. Que mi trabajo se estanque porque alguien está durmiendo cuando yo estoy trabajando puede ser un poco frustrante. No es que pase mucho, pero soy más bien impaciente, de modo que tiendo a frustrarme por eso.