Nos exigen que desempeñemos más funciones de las que nos pagan. Los trabajadores estamos en riesgo del cliente, y cuando el cliente se porta mal, tenemos que hacer las cosas tan mal como él. No recibimos bonificaciones ni reconocimiento por nuestro trabajo. Ponen muchos "peros" cuando pedimos las vacaciones o los beneficios que nos prometieron. Ni siquiera cumplen su palabra cuando prometen un aumento salarial.