El aviso prometía un puesto de asistente, pero en realidad era un rol de account support con altísimas exigencias.
No existe ningún entrenamiento real: desde el primer día esperan que seas experto en un trabajo que ni los managers entienden.
El CEO carece totalmente de empatía; obliga a trabajar incluso estando enfermo y se preocupa más por su imagen de “influencer” que por la empresa o las personas.
Jornadas de 9 horas con sueldo mínimo, sin posibilidad de almorzar tranquilamente.
Los supuestos “beneficios” nunca se concretan y las promesas de altos ingresos son falsas.
El segundo al mando es prepotente y responde con maltrato ante cualquier crítica constructiva.
Ambiente de control excesivo: hay que avisar hasta para ir al baño o para comer.
La carga laboral aumenta constantemente sin ninguna compensación.
No se firma contrato ni hay formalidad alguna; todo es “de palabra”.
Usan Discord en lugar de herramientas profesionales, y ni siquiera te dan un correo corporativo.
Se escuchan comentarios despectivos hacia personas autistas, sobre la sexualidad y sobre creencias ajenas: actitudes completamente fuera de lugar y de muy mal gusto.
En resumen una empresa tóxica, explotadora y discriminatoria que no respeta la salud, la dignidad ni la diversidad de las personas. Si valorás tu bienestar personal y profesional, evitá este lugar.