Contacté con la empresa a través de una plataforma de empleo. Durante la entrevista, el reclutador explicó que el puesto implicaba diversas responsabilidades, como edición, grabación, producción de podcasts y coordinación de webinars, entre otras tareas. Es un aspecto relevante a considerar, especialmente porque el proceso de contratación incluye un contrato inicial de 6 meses de prueba, seguido de 6 meses como becario antes de la posibilidad de obtener un contrato fijo.
Como parte del proceso, se solicitó una prueba audiovisual que consistía en editar una hora de video para resumirlo en 10 minutos, utilizando material proporcionado por la empresa.
A pesar de estos factores, continué con la entrevista y todo transcurría con normalidad hasta que mencioné que mi domicilio estaba a más de 30 minutos de la oficina. En ese momento, percibí un cambio en la actitud del entrevistador y la conversación tomó un rumbo diferente. La entrevista continuó unos 15 minutos más, aunque la decisión parecía ya estar tomada. Finalmente, no fui seleccionado, aparentemente debido a la distancia a la oficina.