El proceso de reclutamiento carecía de organización y no se proporcionó suficiente información sobre la empresa. El equipo de contratación no mostró interés en destacar o promocionar las ventajas del puesto ni de la organización. La presentación fue superficial, centrándose solo en algunos aspectos generales y en cómo se gestionan, lo que resultó en un proceso acelerado y poco convincente, generando desconfianza hacia la empresa.