Una entrevista de teléfono con el equipo de recursos humanos, después un case study que consistía en unas preguntas técnicas a desarrollar a modo de presentación y por último una entrevista personal con la persona que iba a ser mi superior.
Todo el proceso fue muy agradable, me avisaron también de que no me habían seleccionado, algo que no es frecuente en el mercado español.