Mi entrevista con Avature fue una experiencia tan peculiar que resultaba difícil tomarla en serio. Todo comenzó con preguntas extremadamente básicas, casi al nivel de verificar si uno sabe encender un equipo. Después de unos 50 minutos respondiendo sin pausa y pensando que estábamos cerrando, el entrevistador sacó un diagrama simple para que explicara conceptos de redes… pero ni él mismo parecía entender cómo formular correctamente las preguntas. Más que una evaluación técnica, fue una secuencia de dudas mal planteadas.
A pesar de que el tiempo acordado ya había sido superado, pidió “unos minutos más” para continuar con preguntas adicionales, extendiendo la entrevista sin organización y sin respeto por el horario. La parte de soft skills quedó para el final, cuando ya la claridad mental estaba agotada.
En cuanto al salario, la cifra ofrecida alcanzaba únicamente para:
cubrir transporte,
hacer las compras básicas en el supermercado DIA,
pagar una pieza de alquiler en zona oeste,
comprar la comida del perro,
y, con suerte, un par de entradas al cine al mes.
Para un rol técnico, la propuesta estaba muy lejos de ser competitiva y apenas cubría lo mínimo indispensable.
En resumen, fue un proceso desordenado, poco profesional y una clara pérdida de tiempo. No volvería a participar en una entrevista con esta empresa.