Ventajas
Procom contrata a colaboradores autónomos muy resueltos que hacen un buen trabajo y son buenos compañeros de equipo. La ubicación de Yonge-Eglinton es estupenda; un montón de comodidades, como metro, restaurantes, supermercados, cines y tiendas todo a dos manzanas de la oficina. La conciliación de la vida profesional y personal es posible durante todo el tiempo que elijas. No se permiten las horas extras o su compensación, pero tienes un montón de trabajo que hacer y nadie te va a impedir que te quedes hasta tarde o que trabajes a la hora de la comida para terminar algo. Pero nadie tampoco te va a impedir que te cojas los descansos asignados y que salgas a tu hora: depende completamente de ti que te ciñas al horario y mantengas tu tiempo profesional y personal separados.
Desventajas
La gerencia no se preocupa por los empleados. Un director una vez me dijo «siempre que podamos conseguir que una persona se quede un año, estamos contentos» y continuó para añadir que no esperan que la mayoría de la gente se quede más de 1-2 años. No hay incentivos para retener a los empleados, los beneficios son mínimos, el sueldo es pésimo, el tiempo de descanso es el mínimo que requiere la ley y nada más. Pese a lo que se anuncia y lo que comparte el equipo directivo en el proceso de selección, hay muy poco margen para el crecimiento porque es una organización muy horizontal: un montón de colaboradores autónomos y unos cuantos jefes de equipo, que responden directamente ante la alta dirección. A los colaboradores autónomos se les despide a menudo y sin mucho aviso y con una regularidad pasmosa, algo que genera un ambiente de empleados desmoralizados y a veces temerosos. Casi todo el mundo está deprimido y la dirección no hace ningún intento para arreglar el problema para que la gente esté contenta y aumentar el ratio de retención. (Cabe destacar, que no soy una de las personas a las que han despedido). Como muchos otros, trabajé sin descanso para encontrar otra posición en una organización que se preocupara por la gente y me fui cuando la encontré). Hay algunos jefes de equipo que no son aptos para puestos de supervisión y tratan mal a sus equipos. Algunos pueden ser realmente abusivos. La alta dirección y RR. HH. no están dispuestos a hacer más que escuchar de forma condescendiente. El equipo ejecutivo/directivo lleva trabajando junto muchos años y es una camarilla muy cerrada en la que no hay cabida para nadie ni nada salvo sus propios egos. Esto afecta a toda la organización, desde reuniones de personal largas y poco informativas en las que se pueden dar palmaditas en la espalda delante del público, hasta implementar sistemas de software defectuosos porque no quieren quedar mal y admitir que hay un problema y que no está preparado para el lanzamiento. Para una empresa de selección de personal y gestión de nóminas, Procom es totalmente incompetente con las nóminas. Entre lo que he mencionado antes sobre el sistema de software defectuoso y la incompetencia del equipo de cuentas por pagar, los autónomos regularmente tienen problemas de pago (no pagan a tiempo, importes de pago incorrectos, que Procom tarda semanas e incluso meses en resolver). También cometen errores con los pagos de sus propios empleados, especialmente cuando un empleado no tiene nada más que su pago habitual (p. ej.: el primer y el último sueldo, los incentivos, etc.). Las vacaciones nunca figuran en el recibo de pago para los empleados y cuando dejas la empresa, pierdes acceso al sistema con el historial de vacaciones y la empresa se niega a darte una copia de tu historial o a demostrarte que los días de vacaciones pendientes se han pagado correctamente en el finiquito. El director general y el director de operaciones son padre e hijo, algo que conduce a un montón de políticas espantosas, ya que el hijo intenta engañar al padre sobre varios aspectos de la empresa y evita que otros le cuenten la verdad al director general sobre el estado de la empresa. La comunicación dentro de la empresa es en el mejor de los casos muy opaca, inoportuna (p. ej.: anunciar los cambios al equipo directivo semanas después de que se haya producido el cambio) y a menudo inexistente.