- Cuando me uní a Jimdo, tenía una calificación de 4+ ahora ha bajado a 3,1 y eso lo dice todo. Me entrevistó un gerente de contratación muy amigable que me inspiró a unirme a la empresa. Pero luego ocurrió la reestructuración y me pusieron a trabajar para un gerente tóxico. Esta reestructuración ocurrió dentro de los 2 meses posteriores a mi incorporación, por lo que fue planificada previamente pero no me fue revelada durante la entrevista. Al cabo de 6 meses me di cuenta de que no me llevaría bien con la nueva persona, por lo que me vi obligado a dimitir. - Se programó una entrevista de salida con RR.HH. el último día hábil en la que pensé en dar esto como retroalimentación para mejorar, pero la llamada se canceló en el último momento porque RR.HH. probablemente esperaba comentarios negativos. Por eso tuve que recurrir a los medios públicos para resaltar mi amarga experiencia.