Ventajas
La gente era divertida. Estoy en edad universitaria y muchas de las personas están también en esa edad o son un poco más mayores. Salir con gente de mi edad me gustó mucho. Aprendí algunas técnicas de liderazgo que apliqué en mi trabajo actual cuando dejé de trabajar allí. Sin lugar a dudas, aprendí a ser más asertiva en mi día a día. Creo que eso es un extra.
Desventajas
Me prometieron mucho más de lo que conseguí. Me dijeron que me ascenderían con seguridad dos semanas después de empezar, pero no han ascendido a nadie en los tres meses que trabajé aquí. A veces hasta los líderes se olvidan de hacer la cuota semanal obligatoria para la promoción de principiantes. Tuve suerte de estar viviendo con mi familia, ya que muchos empleados (incluso los líderes), tenían problemas para pagar el alquiler y algunos vivían en sus coches durante semanas. La rotación era muy alta y sospechosa. La gente desaparecía y no podíamos preguntar por ellos o hablar sobre eso. Parecía que un asesino en serie se fueran deshaciendo de nosotros uno a uno. Insisten en tener una actitud positiva pero el ambiente es muy estresante si tienes un mal día o algo ha ido mal. Los empleados han recibido multas de oficiales de policía por problemas con las licitaciones. Uno de los empleados estaba con el subdirector, que mintió a un oficial que le puso problemas por las licitaciones. Como tenía 21 años, me lo tragué. No fue hasta mi última semana cuando me di cuenta de la situación con las multas y hablé con un agente de seguros que me aseguró que sin un papel que lo especificara, no tenía el permiso para trabajar allí como me habían hecho creer. Básicamente, me prometieron el oro y el moro, me dieron un puesto con gente agradable pero muchas horas, un ambiente bastante intenso y quebrantaron la ley constantemente. Cuando empecé, mi familia bromeaba con que me había unido a una secta (porque era muy ingenuo y entusiasta los primeros meses). Me hizo falta una llamada de atención importante para darme cuenta de que me habían lavado el cerebro. Por suerte, me fui antes de que causara un daño permanente en mi vida o mis relaciones, a diferencia de algunos de mis compañeros, que lo dejaron todo por este trabajo y les echaron a la calle.