Cultura de trabajo tóxica donde los miembros del equipo murmuran y chismean. El complejo de superioridad corre desenfrenado sin una credibilidad probada en el campo de la tecnología, la web o el diseño móvil. Falta de empatía y respeto por el talento de los compañeros, con mayores problemas de control sistémico y falta de voluntad para crecer. No hay autonomía ni espacio para pensar fuera de la caja. Debe seguir guiones estrictos al crear diseños, sin margen de maniobra para la creatividad.