Al ser parte de una franquicia se tenían que seguir ciertos estándares que aseguraban el cumplimiento de los derechos básicos laborales.
Desventajas
No era extraño que el dueño pidiera que realizásemos tareas extras que no estaban incluidas en el sueldo y por las que no ofrecía una remuneración extra, teniendo que ser une quien pusiera el límite.